PERFIL

Mi foto
Soy MARIA ALEJANDRA LUQUETTA PALLARES, Tengo 22 años; de origen Colombo-Italiano, orgullosamente santandereana y radicada en la cuidad de Bogotà. Curso sèptimo semestre de Diseño Industrial, en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotà. Siento profunda fascinaciòn por el diseño, desarrollando mi creatividad y disfrutando lo que hago. Disfruto viajar, conocer nueva gente y diferentes culturas, buscando desarrollar nuevas perspectivas de vida y alternativas de diseño. Realicè un intercambio al Instituto Tecnològico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) campus Monterrey, Mèxico, en el segundo semestre de 2007. Actualmente curso el Programa Internacional (PIE), en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotà, con espectativas de viaje a Barcelona, España.

Problema de pertenencia

EL MUNDO Y COLOMBIA UN PROBLEMA DE PERTENENCIA?

Cuando alguna persona se quiere referir al entorno que nos rodea, muchas veces utiliza el término equivocado sin saberlo, pues no es lo mismo decir nación que decir Estado.

Para poder entender el significado de nación, es necesario compararlo y describirlo de una forma sencilla y clara:

La nación esta conformada por sus habitantes, por las costumbres y hábitos de dichos habitantes, y por un territorio. Todos estos conceptos son las piezas que le dan forma a la idea de nación. O dicho de otra manera: la nación es un grupo de habitantes que, en un mismo territorio y regidos por un mismo gobierno, forman un país en donde esos habitantes se caracterizan por tener unas mismas costumbres y hábitos, y que generalmente hablan el mismo idioma.

Existen diferentes regimenes políticos que han sido utilizados por diferentes países en el mundo cada cual ha adoptado el suyo según su conveniencia formando así la historia que los identifica y los ha regido a través de los años.

Veamos que esta sucediendo en nuestro país en la actualidad. Colombia cada día se encuentra más desgarrada y desangrada, cada minuto damos un paso más hacía el abismo. Los valores humanos se han ido perdiendo desde mucho tiempo atrás. El valor de la vida, desde hace mucho tiempo, dejo de ser superior al valor de la muerte. Se puede observar que en nuestro país se mata indiscriminadamente sin justificación, la vida entonces, se acaba por una disparidad de criterios, por una
deuda, por una discusión, por una pasión, por un ideal, claro está, que se derrumba al acabar con el contrario.
Vivimos en extrema violencia generada por muchas causas como la injusticia social, la disolución de la familia, la incapacidad del Estado, el narcotráfico, la corrupción, el desplazamiento forzado y los grupos armados.
No obstante, existen factores de violencia generados por nosotros mismos, en algunos casos delitos se observan con complacencia porque generan una retribución, es el caso de los contratos ejecutados de manera fraudulenta por la Administración Pública.
La historia soportó muchos fracasos, cantidades de batallas, miles de muertos, pero, cuando todas estas desgracias se vieron acumuladas se salieron de las manos de los gobernantes, y, los ciudadanos mismos, volviéndose incurables.
Situaciones como las mencionadas anteriormente, han generado cifras alarmantes de pobreza, han propiciado que en un país de aproximadamente cuarenta y cuatro millones de habitante, diez millones vivan en la pobreza absoluta y veinte cuatro millones en la línea de la pobreza.
Teniendo en cuenta que somos un país rico en recursos naturales, energéticos, climáticos, hidrográficos, culturales, literarios, unas cifras como éstas reflejan que la falla no es propiamente del crecimiento económico de éste país, la falla verdadera y la causante de éste desmoronamiento es la falta de pertenencia.

Es pertinente tener en cuenta que a través de nuestra historia se ha luchado por lo que nos pertenece. Recordemos a los indígenas de nuestro territorio luchando desmedidamente por defender sus creencias, su cultura, su religión y sus riquezas de la bárbara y despiadada conquista española, la cual, por la resistencia indígena, se prolongó por años decorados por la sangre de los nuestros.
Luego, mucho después de la derrota, comenzó a florecer la idea libertaria de América, surgiendo los líderes destacados de ella, entre otros, Policarpa, Nariño, José Antonio Galán, Santander y por su puesto, el más grande de todos, Simón Bolívar, quienes en su momento histórico alzaron la bandera en contra de la opresión y la tiranía, se rebelaron en contra del Virreinato Español y el saqueo de nuestro territorio, alcanzando, después de muchos años de lucha, la expulsión del invasor. En ese momento sí existía amor a la patria, deseos de defender lo que nos pertenecía, líderes que daban su vida en nombre de nuestra bandera.
Como vimos, no todo es gloria y lucha, no todos participamos en esas duras batallas, ayer como hoy, la historia tiene sus traidores, personas que por intereses mezquinos o de riqueza trabajan al lado del opresor, el Estado, como lo definen muchos autores son aquellos que anteponen sus intereses personales al general, éstos solo piensan en fortalecer sus arcas sin importarles que con ello están pisoteando a los suyos y enriqueciendo al extranjero, cooperando a fortalecer el poderío de Occidente, de los norteamericanos, pero, a ellos solo les importa hacer realidad el sueño americano.
Que distinto sería si todos tuviéramos sentido de pertenencia!
Que distinto sería si a todos nos importara lo que sucede en nuestro país. Que distinto sería si el hambre que padecen millones de colombianos nos importara aún con nuestros estómagos llenos. Que distinto sería si aún dormidos bajo nuestro techo soñáramos con que todos tuvieran techo. Que distinto sería si habitando nuestras ciudades pensáramos en el retorno de los millones de desplazados hacia su territorio. Que distinto sería si conociéramos otros entornos diferentes en el que habitualmente nos movemos.
Porque tener sentido de pertenencia no es alegrarnos con el triunfo de la selección Colombia, con los Grammy de Juanés, Shakira o Carlos Vives, con los triunfos de Montoya, no, tener sentido de pertenencia es interesarnos por solucionar los problemas sociales de Colombia, es emprender una cruzada por la concientización de todos nosotros respecto a que los sufrimientos que padecen millones de colombianos son sufrimientos nuestros, es iniciar un proyecto nacional a favor de toda una comunidad, porque ninguno que se diga colombiano puede alejarse de la realidad de nuestro país, el que se diga colombiano debe, siendo deber de patria, luchar por hacer de Colombia una patria digna y justa, luchar por una sociedad más igualitaria y de oportunidades, en la cual todos podamos decir ¡ Tenemos sentido de pertenencia!

Seriamos un territorio con justicia social, con líderes que representen la voz de un pueblo entero y no sólo de una élite, así, sólo teniendo sentido de pertenencia solucionaríamos todo aquello que hoy nos concierne, solo así, dejaríamos de ser un país débil y pasaríamos a ser el país que todos soñamos.

No hay comentarios: